Río de Janerio, 7 oct (EFE).- La petrolera noruega Equinor, la china CNOOC y las brasileñas Petrobras y Prio se adjudicaron este miércoles los derechos para explorar y explotar hidrocarburos en siete áreas marinas en el codiciado presal de Brasil, en una subasta realizada por la Agencia Nacional de Petróleo (ANP) en Río de Janeiro.
Equinor se adjudicó dos áreas, una en un consorcio con la portuguesa Galp; la estatal brasileña Petrobras otras dos y la también brasileña Prio igualmente dos, mientras que CNOOC, en un consorcio con la también china Sinopec, se quedó con la séptima de las trece áreas subastadas.
Las empresas pagarán en conjunto 530,5 millones de reales (106 millones de dólares o 95 millones de euros) por las licencias y se comprometieron a compartir parte de su producción con el Estado brasileño y a realizar inversiones por 778,4 millones de reales (155 millones de dólares) en la primera fase de exploración.
Las otras seis áreas ofrecidas no recibieron ofertas pese a que para la subasta estaban inscritas y habían manifestado interés grandes multinacionales del sector como las británicas Shell y BP, la francesa TotalEnergies y la estadounidense Chevron, así como la española Repsol y la colombiana Ecopetrol.
Además de los seis bloques por los que ninguna empresa ofertó, los siete que fueron adjudicados tan solo recibieron ofertas de una única compañía, por lo que se impusieron sin necesidad de pujar.
Los bloque subastados están ubicados en el presal, un horizonte de exploración en aguas muy profundas del océano Atlántico, que fue responsable por el 82,6 % del total de 6 millones de barriles de petróleo y de gas natural producidos a diario por Brasil en agosto pasado.
Este fue la primera subasta petrolera realizada por Brasil tras la primera vuelta de las elecciones presidenciales del domingo, en la que Flávio Bolsonaro fue el más votado, con el 47 %, y tendrá que medirse en segunda vuelta el 25 de octubre con el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Petrobras, que es la mayor operadora en el presal, se quedó con los dos bloques de mayor interés: el Azurita en la cuenca Marina de Campos y el Cruzeiro do Sul en la cuenca marina de Santos.
Para quedarse con el primero ofreció entregarle al Estado el 30 % de la producción, ante el 12,51 % que era exigido como mínimo, mientras que para el segundo ofreció el 15,27 % de la producción, por encima de un mínimo del 14,13 %.
Petrobras pagará 232,3 millones de reales (46,5 millones de dólares) por las dos licencias.
La noruega Equinor se adjudicó individualmente los derechos para explotar el bloque Rubí y en un consorcio con Galp (30 %) los derechos sobre Rodocrosita.
Se comprometió a entregarle al Estado el 25,02 % de la producción de Rubí, sobre un mínimo de 13,05 %, y el 15,62 % de Rodocrosita, sobre un mínimo de 2.61 %.
El consorcio integrado por las chinas CNOOC (70 %) y Sinopec (30 %) se adjudicó los derechos para explotar el bloque Jade, en la cuenca marina de Santos, al ofrecerle al Estado el 18,20 % de la producción, frente a un mínimo del 10,98 %.
Y la empresa privada brasileña Prio se adjudicó los derechos sobre los bloques de Magnetita y Hematita, con propuestas para entregarle al Estado el 32,8 % y el 7,18 % de su producción respectivamente.
La subasta fue realizada en medio de protestas de grupos ecologistas ya que la organización Observatorio del Clima afirma que la oferta de nuevos derechos a explotar petróleo en Brasil ignora la emergencia climática y los propios compromisos del país de reducción de emisiones.
Un pequeño grupo de indígenas realizó una protesta frente a la sede de la ANP debido a que el regulador tiene previsto realizar también este miércoles una subasta de concesiones petroleras en áreas que, según los ecologistas, se sobreponen a territorios indígenas.
(c) Agencia EFE